domingo, 3 de agosto de 2014

Acolchando batik

Una forma rápida y vistosa de decorar un pedazo de tela es con el acolchado.  Necesitamos una tela estampada y un poco de imaginación.
Los batiks por sí solos ya son interesantes y si les añadimos un poco de hilo y relieve ya no necesitan mucho más.
 En esta ocasión encontré un batik rojo.


   La forma de acolcharlo está clara: son hojas.

 El color del hilo…de entre lo que tengo a mano he elegido estos.


   Diferentes colores, diferentes grosores, diferentes marcas, son los que me parece que pueden quedar bien.
 Ahora por eliminación: el más claro es demasiado claro, fuera, el otro claro tampoco convence, fuera. 



Esto es lo que queda El rojo se pierde demasiado en la tela, para esta ocasión es demasiado parecido, fuera. 

Cada vez hay menos.
Al elegir de entre los hilos disponibles en este momento pensé, tela roja, hilo rojo. Sin embargo después de mirar, colocar sobre la tela y observar, me quedo con el de tonalidades marrones.


 Hilo Metler, matizado de poliéster. Tiene un ligero brillo que me gusta como queda una vez cosido. 

Máquina preparada (recién estrenada)


con un entorno único, tela, hilo y tiempo.

¿se puede ser más feliz?

Vamos allá, voy perfilando las hojas impresas en la tela, unas con nervios otras con punta, algunas más redondeadas, las hay que parecen ramas con hojas y otras solo es una hoja.


 No son todas iguales ni quiero que lo sean. 
Me gusta como queda, las reglas son pocas y la más importante es pasarlo bien
Subo, bajo, unas empiezan por arriba y otras no, pasar de una a otra… según donde esté y hacia dónde voy. Después se verá el conjunto y debe ser armonioso, por tanto nada de líneas rectas, más bien sinuosas y que rellenen un poco sin llamar la atención. Sólo es el paso para no cortar el hilo cada vez.

Este bloque no irá al sampler tiene otro destino pero tu puedes ponerlo si quieres.

¡Felices acolchados!