viernes, 27 de diciembre de 2013

Arbol de Navidad en la mesa


Este ha sido el árbol de Navidad que puse en la mesa para celebrar la comida de San Esteban.

¡Causó sensación y estaba buenísimo!


Y las piñas de servilletas...
prácticas y divertidas, todos investigaron a ver como estaban hechas.
Naturalmente tuve que contar todos los secretos antes de que lo desmontaran para verlos.

¡Felices Fiestas!

jueves, 19 de diciembre de 2013

Reflexiones

Ya he perdido la cuenta de las veces que me han preguntado, en estos últimos días: 

¿cómo lo has hecho?

y mi respuesta siempre ha sido la misma 
"poco a poco".

Hace unos años viendo una exposición en la que había verdaderas maravillas expuestas (no recuerdo el nombre de la artista) mi amiga le preguntó a su autora cómo hacía esos quilts tan fantásticos y su respuesta fue:

¿cómo te comerías un elefante?

Lástima que en aquel momento nadie hizo una foto porque ya os podéis imaginar nuestras caras. 

Y después de soltar una carcajada nos dijo: "pues, poco a poco. Cada día un poquito y verás como al final se acaba."

Desde entonces ese "poco a poco" y "el elefante" han estado a mi lado y realmente es cierto que cualquier trabajo por grande o complicado que sea se empieza y poco a poco se termina o queda como un UFO en el cajón.

De todas formas he de reconocer que Arabesco (igual que casi todo) empezó por diversión por ver como quedaba y por probar cosas diferentes, a medida que avanzas vas viendo si te gusta o no y decides el camino que recorrerá esa pieza.


Otro de los comentarios ha sido 

"a mi no se me ocurren esas ideas"

Sobre eso os puedo decir que a mi tampoco se me ocurrían ideas y otra gran frase de una buena amiga fue: 
¿alguna vez has probado de poner en práctica lo que se te ocurre?

Me la he repetido montones de veces y un día, reunes el valor suficiente y te atreves a probarlo y a medida que vas avanzando se te ocurre que puedes ponerlo del revés y tienes otra versión, que, también quedaría bonito con otros hilos, que si lo hago más grande y le añado..., que si cambio el color de la tela, que visto de esta manera parece que sea..., que..., que...  y no terminas nunca. 

No todas las ideas son buenas ni todas quedan bien pero 
¿las has puesto en práctica?

No hay otra forma de saber si tu idea es buena o no.

Desde aquí mando un beso muy grande a mis amigas María e Ivonne.


Cuéntame tu historia, me encantará leerla.


¡Felices ideas!

sábado, 14 de diciembre de 2013

Detalles para regalarte

Un libro...


... unas telas, una cremallera y un poco de costura


y nadie se espera encontrar un monedero, neceser o el uso que quieras darle.

Puedes ver el tutorial al clicar en las fotos.

¡Felices Fiestas!

jueves, 5 de diciembre de 2013

ARABESCO: Así empezó

Primero la idea, después dibujar y dibujar hasta conseguir aquello que la representa, encontrar las telas adecuadas, elegir el color de hilo que tienes en mente y después del trabajo previo, no hay nada mejor que...

poner manos a la obra.


Preparación del sandwich


Quitar todos los flecos que van apareciendo al mover y coser las telas.


Todo listo para empezar con la primera puntada en la máquina


Una vez quitado el papel, sólo queda rellenar los espacios con acolchados previamente pensados, dibujados y organizados en una chuleta


Un rato más tarde este es el aspecto que tiene


Un montón de hilos a la espera de ser anudados y escondidos.
Es un buen momento para dejar que la máquina descanse un rato.


Una vez terminado el centro, vamos a por la pluma repitiendo el proceso de colocar el papel con el dibujo, coser todo el perfil, quitar el papel, rematar y esconder todos los hilos para poder rellenar.


Y ahora, a por los nervios y los ecos de la pluma,


 todo el relleno de gusanillo alrededor de la pluma


la cuadricula del resto del quilt y el borde.


El acolchado muy denso en algunas zonas junto con otras menos acolchadas ofrece la diversidad de texturas que da otro aire a unas telas lisas sin ningún tipo de estampación.


Y así empezó y terminó.

En próximas entradas os enseño los diseños de acolchado de esta pieza.

Si tienes alguna curiosidad, no dudes en preguntar.

¡Feliz acolchado!